ESTUDIANTES FINALMENTE
DIO EL GRAN GRITO
Bajo una lluvia intermitente y con el clima cargado de la tensión que solo un clásico olavarriense puede ofrecer, el estadio Buglione Martinese fue testigo de una final que quedará en la retina de los hinchas: Estudiantes, con la practicidad como bandera, se coronó campeón del Torneo Interligas al doblegar a Racing desde los doce pasos.
La vuelta de la final del Torneo Unión Regional Deportiva (Interligas) no solo se jugaba en la cancha, sino en la cabeza de cada jugador. Racing, dueño de casa y con la mínima ventaja del 1-0 cosechado en la ida, saltó al césped con la intención de liquidar la serie. Sin embargo, el destino le tenía reservado un giro inesperado a la historia.
Apenas iniciado el encuentro, la disciplina táctica de Racing se vio fracturada por la temprana expulsión de Santiago Izaguirre. La tarjeta roja tempranera dejó al "Chaira" descompensado y le entregó en bandeja el control de la pelota a un Estudiantes que no se desesperó. Con una calma casi quirúrgica, el "Bata" comenzó a inclinar el campo a su favor, priorizando la circulación prolija por sobre el desborde alocado.
El premio a esa paciencia llegó a los 31 minutos. Manuel Abentín, quien fue una pesadilla constante para la última línea local, envió un centro quirúrgico desde la derecha que encontró a Gerónimo Candia en el corazón del área. Con un remate certero y haciendo gala de la "ley del ex", Candia desató el grito sagrado que igualaba la serie en el marcador global.
El complemento se tiñó de un trámite cerrado. Racing, empujado por su gente y a pesar de la inferioridad numérica, intentó forzar la paridad con más orgullo que fútbol, chocando siempre contra el orden defensivo de Estudiantes. Las actuaciones de Areco y Vitale, verdaderos pilares en el desgaste físico, fueron fundamentales para que el equipo de Mauricio Peralta no pasara sobresaltos y lograra llevar el partido al desenlace inevitable: la tanda de penales.
En el área grande, los nervios se apoderaron de la escena. Allí, el arco se hizo pequeño para los ejecutantes, pero inmenso para Ramiro Biscardi. El arquero de Estudiantes se agigantó bajo los tres palos, transformándose en el héroe de la jornada. Mientras Racing fallaba y solo Vivas lograba convertir, Estudiantes mostró el temple necesario: Borda, Pelaytay y Abentín fueron los encargados de sentenciar el 3-1 definitivo que desató el delirio albinegro.
La consagración de Estudiantes es, por sobre todas las cosas, una victoria del pragmatismo. En una serie donde Racing mostró pasajes de mejor juego colectivo, el "Bata" supo leer los momentos de la final, blindó su arco cuando debió hacerlo y golpeó en el momento justo.
La quinta edición del Torneo Interligas se queda en las vitrinas de Estudiantes, reafirmando no solo la jerarquía del fútbol olavarriense —que acaparó la gran final—, sino también el derecho ganado en cancha para representar a la región en el próximo Torneo Regional Amateur. Fue una serie de detalles, y el equipo que mejor leyó esos detalles, hoy levanta la copa.
Los principales goleadores del torneo:
El total de goles convertidos en la jornada fue de 1. El total de goles convertidos hasta ahora es de 534 tantos, lo que representa un promedio de goles de 3.07 por partido.

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